Como cristianos, debemos vivir de una manera que agrade a Cristo y representar el Reino de Dios, separados de los valores del mundo. (Romanos 12:2)
Creemos que la salvación es por la gracia de Dios y nuestra fe en Jesucristo como salvador y redentor. No hay otro camino. (Juan 14:6)
Dios instituyó el matrimonio entre un hombre y una mujer, con pureza antes del matrimonio y fidelidad hasta la muerte. (Efesios 5:31-33, Romanos 7:3)
Como padres, debemos ser ejemplos de Dios para nuestros hijos y enseñarles en los caminos del Señor. (Proverbios 22:6, Efesios 6:4)
Al creer y tener fe, hay un cambio de vida, un arrepentimiento por los pecados anteriores y un deseo de seguir las enseñanzas de Cristo y todo lo escrito en el Nuevo Testamento.
Como creyentes, debemos leer y meditar diariamente la Biblia. (I Timoteo 4:13, Proverbios 3:3)
Es la voluntad de Dios que mantengamos un alto estándar de modestia en nuestra vestimenta, evitando seguir los estilos del mundo. (I Timoteo 2:9)
Jesucristo nos manda a esparcir las buenas nuevas de salvación a aquellos que no lo conocen. (Mateo 28:18-20, II Pedro 3:9)
Animamos la lectura de buenos libros que enseñen los valores de Dios y la protección de nuestros hijos de influencias dañinas. (Salmo 101:3)